TE QUIERO MÁS QUE A MI PERRO: Animales y TEA

Hace unos días leí una noticia acerca de un hombre con asperger que había adaptado su casa para convertirla en una gymkana para gatos. Para sus gatos. Me hubiera gustado compartir la noticia con algún sector de neurotípicos, a ver qué pensaban. A mí, me pareció lo más normal del mundo.

Cada otoño yo adapto mi salón para que quepa en él la casa de invierno de Arturo, un conejo enano que forma parte de mi familia animal. Hace unos meses modificamos el tendedero de la cocina para que pudiera ser habitado por Otto, el hurón; y podría hacer una larga lista de ajustes domésticos y organizativos para que nuestros perros Sasha y Boston encuentren un espacio vital perruno en medio del hábitat humano.

Esto lo haría por cualquiera por quien sintiera afecto, incluso si se tratara de un humano. Y esta es la reflexión que os traigo hoy; ¿por qué los llamados normales catalogan de excéntricos a quienes comparten su vida y sus afectos en plano de igualdad con los animales? Incluso he sabido que hay un trastorno, el síndrome de Noé, que trata de este asunto. Dejando al margen las cuestiones de comportamientos extremos, yo quiero defender la relación entre humanos y animales en general pero quiero promover, aún con más energía,  la terapéutica relación entre animales y personas TEA.

Un animal no cuestiona. Un animal no discrimina. Un animal respeta y acepta tu presencia en su vida y aporta sus capacidades para compensar las tuyas. Un animal, además, no necesita hablar para hacer todo esto. Me emociono mientras escribo. Cada vez que mis ciclos asperger me llevan a un pico de melancolía mi perro duerme a mi lado, renuncia a sus juegos y a sus comidas y se une a mi silencio. Yo no se lo pido. Él sabe que le necesito y su lealtad es parte de su naturaleza. Nunca he conocido a un ser humano que hiciera esto. Con buena voluntad, o sin ella, las personas intentan cambiar la naturaleza y el estado de ánimo de sus semejantes, y si encima éstos  tienen una etiqueta que asegura su discapacidad, se empeñan en llevarles por el buen camino, que naturalmente (ironía) es el suyo.  Y además te llenan la cabeza de palabras cuando lo que necesitas es silencio.

Hay afinidad entre las personas autistas y los animales porque compartimos nuestra ignorancia de las reglas sociales, de la llamada hipocresía social (que es algo así como una bula para fingir y mentir) y nuestras emociones son sinceras hasta el extremo.

Si yo acepto un compromiso de lealtad, lo cumplo aun en contra de mi interés; y lo cumplo siempre, hasta el último minuto de mi existencia. Mi perro también.

Si tú eres mi amigo, me tendrás siempre, día y noche, feliz o triste, rico o arruinado. Mi perro me quiere así.

Si alguna vez has soñado en sentir la seguridad de que alguien no te va a fallar, de que dejará su vida en tus manos, de que te amará y defenderá incondicionalmente, de que  reirá y llorará contigo y no cuestionará por qué ríes o lloras sino que será tu compañero de viaje, sueña con un perro. Yo ya hice mi sueño realidad. Tengo tres.

El otro día mi marido, ese humano con el que comparto mi vida, me dijo una frase que hubiera provocado un divorcio si hubiéramos sido neurotípicos.

Hablábamos de su perra, Xira, un pastor alemán que sin duda tiene más inteligencia que la mayoría de humanos que conozco, y él contaba su inquietud porque se había quedado con la familia mientras nosotros pasábamos un fin de semana juntos. Yo le hice una pregunta arriesgada:

  • Tú quieres a la perra más que a mí, ¿verdad?

Y obtuve la respuesta más sincera de los últimos tiempos:

Lo jodido (valga la expresión) del caso es que no me extrañó; y lo más jodido aún, es que me pareció bien.

¿Por qué iba yo a estar la primera en la escala de sentimientos?

Desde ese día espero ilusionada el momento en que alguien me diga:

¡Te quiero más que a mi perro!. ¿Quién podría pedir más?

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s