No es la zapatería de tu padre

Se oye hablar, cada vez con más frecuencia, del acceso a la vida laboral para las personas asperger. Crece esta sensibilidad en las asociaciones, porque aquellos niños, hijos de los padres que se agruparon para buscar su mejor apoyo vital, hoy son jóvenes con deseos de acceder a una vida adulta garantizada. Y para ello, asociaciones como la de Asperger Madrid o la Fundación Ángel Rivière desarrollan programas específicos para adultos.

Pienso a menudo que por fin se toma conciencia de que a las personas TEA, como digo con frecuencia, no nos abducen los extraterrestres al llegar a los treinta. También me pregunto si no se está trasladando la sobreprotección y el tutelaje de la infancia a períodos vitales que lo que necesitan es libertad y aprendizaje del propio error.  Y de este aprendizaje del error cometido por uno mismo, es de lo que quisiera hablar hoy.

Hace algunos años, yo trabajaba en el Museo del Ferrocarril de Madrid.Como Subdirectora, y mis funciones eran las de organización de las actividades y control de la gestión económica entre otras. Mi superior, Director del Museo, acostumbraba a decir que si no hubiera una Carmen Molina habría que inventarla, porque gracias a la implementación de una serie de procesos organizativos (muy determinados por mis capacidades asperger), muchas cosas funcionaban como piezas de una maquinaria bien engrasada. Sin embargo, yo hice del Museo del Ferrocarril mi foco de atención vital (quienes sepan de asperger tienen claro de qué hablo) y mi preocupación y ansiedad por cada uno de los detalles de su funcionamiento pronto convirtió pasión en obsesión.

Mi jefe me decía –Carmen, tranquila, que esto no es la zapatería de tu padre. Me explicaba que en las empresas todos somos engranajes de una maquinaria mayor que nosotros no movemos. Me decía que el alcance de mi responsabilidad era hasta donde debía llegar mi preocupación. Y yo me enfadaba. En realidad, no paré de enfadarme un día tras otro hasta que enfermé de obsesión. No había aprendido la estrategia POPA (Para, Observa, Piensa y Actúa); y lo hacía justo al revés. Actuaba, pensaba en qué había hecho, observaba sus consecuencias y después me quedaba paralizada. Esto me pasaba principalmente en lo que respecta a las relaciones sociales: entre compañeros, subordinados o superiores. No tener conciencia de ello me convirtió en un ser débil e hizo que emergiera lo peor de cada casa en forma de críticas destructivas, envidias no disimuladas, zancadillas y puntapiés no controlados. Afortunadamente, un proceso de trabajo bien construido llega a ser más sólido que las personas que lo crean y ejecutan, y la institución, una de las más conocidas en el ocio cultural de Madrid, alcanzó resultados nunca antes logrados en cuanto a calidad de la oferta y número de visitantes. Porque aquello no era la zapatería de mi padre, pero mi amor por cada una de las piezas de ese museo hizo que se pareciera mucho a mi familia.

Reflexiono ahora,  seis o siete años después, y creo que lo que falló fue la comunicación. Una vez más.

Recuerdo las palabras de mi director: Tienes tan buenas ideas que todos te seguirían si las explicaras con frases más largas. Yo no sabía qué me quería decir. Ahora sí lo sé. Una vez más el lenguaje asperger: literal, contundente, sin tonalidad…. Cuántos problemas nos genera a las personas que así nos comunicamos en un mundo en que se promueve la artificiosidad del lenguaje; donde una opinión ha de parecerse a una disertación para no herir, una orden ha de darse de forma que no parezca una instrucción sino un ruego; los plazos, aun fijados de antemano, se consideran orientativos, y si alguien por medio está dominado por cualquier emoción aun ajena al contexto, el escenario cambia y todo ha de reinterpretarse. Así día tras día. Un entorno agotador para mentes hiperlógicas, organizadas, y literales.

Aprendí tres cosas de esta experiencia:

  • Hay que trabajar con pasión, pero siendo consciente de que no puedes responsabilizarte de lo que no está en tu área de alcance.
  • Las personas asperger somos minoría en un mundo social en el que se maneja un lenguaje que nos es extraño, lleno de adornos, paráfrasis, frases hechas y tópicos. Debemos mantener nuestra diferencia porque es sobre la que se construye nuestra fortaleza; pero tenemos que ser conscientes de que hay que hablar social porque si no, nuestro estilo comunicativo generará rechazo y malestar.
  • Hay que defender cada día, cada hora, en el puesto de trabajo que nuestra diferencia no nos hace ni incapaces, ni inválidos; sino personas a menudo brillantes, y siempre profesionales éticos , leales y sinceros.

Y adquirí un compromiso: Hablar del síndrome de asperger en los ámbitos de la empresa, aun a pesar de tener que  enfrentar las miradas de refilón, la pérdida de prestigio que desgraciadamente conlleva declararse diferente, y ver cercenada mi carrera profesional porque nadie confía en un diferente para dirigir y marcar un camino. 

Yo sé que perderé la batalla. Pero sobre mi experiencia, como sobre las de muchos profesionales asperger que cada día se mueven con grandes dificultades y sin apoyo alguno en el mundo laboral, crecerán las bases que servirán a los chicos y chicas que hoy están protegidos y tutelados para convertirse en ciudadanos de pleno derecho, libres del acoso y la burla, capaces y respetados. Y sé que al final, se ganará la guerra.

2 pensamientos en “No es la zapatería de tu padre

  1. Yo se de lo que hablas, lo viví de primera mano, la verdad no tengo nada positivo que decir referente al mundo laboral de un Asperger, pero puedo contar mi experiencia para que otros no cometan los mismos errores.
    Mi situación laboral actual es bastante preocupante ya que me he convertido en el objetivo tanto de mi empresa como de mis compañeros mi problema es que soy incapaz de callarme, me refiero en lo que se refiere a las injusticias que vivo en mi puesto de trabajo y el problema viene por que yo soy eficiente en mi trabajo me considero un profesional y no es modestia es un echo por eso tengo problemas con mi empresa por que a nivel laboral no pueden recriminarme nada y cuando veo que no obtengo ningún tipo de incentivo me frustro ya que soy recompensado con los peores turnos y los peores puestos.
    Con mis compañeros el problema viene por que me gusta hacer bien mi trabajo y no me salgo de la línea soy inflexible y eso me trae problemas con ellos, por que muchas veces ellos se sienten inferiores a mi, he tenido que aguantar cosas como “claro como tu eres perfecto” , ” pareces un autómata ” ” sí no hacemos esto no pasa nada” pero yo considero que debo hacer bien mi trabajo ya que por eso me pagan y como tu muy bien me has dicho siempre:_ Intenta hablar de manera más relajada cambia el léxico por que la gente se siente agredida, puedes decir lo mismo sí que parezca que siempre estas enfadado” ” puedes cambiar tu manera de mirar sin intimidar”, yo no hago las cosas aposta simplemente y de manera involuntaria mi cerebro ha creado un sistema de defensa ya que vivo en mundo laboral hostil que ha echo que reaccione así, pero reconozco que es uno de mis primeros obstáculos a la hora de moverme en el mundo social que es donde yo creo que fallamos la mayoría en el lenguaje social y en los momentos de relación hipócrita que hay en los diferentes estados, laboral, familiar etc…
    Y ya no tengo más que decir.

  2. Yo se de lo que hablas, lo viví de primera mano, la verdad no tengo nada positivo que decir referente al mundo laboral de un Asperger, pero puedo contar mi experiencia para que otros no cometan los mismos errores.
    Mi situación laboral actual es bastante preocupante ya que me he convertido en el objetivo tanto de mi empresa como de mis compañeros mi problema es que soy incapaz de callarme, me refiero en lo que se refiere a las injusticias que vivo en mi puesto de trabajo y el problema viene por que yo soy eficiente en mi trabajo me considero un profesional y no es modestia es un echo por eso tengo problemas con mi empresa por que a nivel laboral no pueden recriminarme nada y cuando veo que no obtengo ningún tipo de incentivo me frustro ya que soy recompensado con los peores turnos y los peores puestos.
    Con mis compañeros el problema viene por que me gusta hacer bien mi trabajo y no me salgo de la línea soy inflexible y eso me trae problemas con ellos, por que muchas veces ellos se sienten inferiores a mi, he tenido que aguantar cosas como “claro como tu eres perfecto” , ” pareces un autómata ” ” sí no hacemos esto no pasa nada” pero yo considero que debo hacer bien mi trabajo ya que por eso me pagan y como tu muy bien me has dicho siempre:_ Intenta hablar de manera más relajada cambia el léxico por que la gente se siente agredida, puedes decir lo mismo sí que parezca que siempre estas enfadado” ” puedes cambiar tu manera de mirar sin intimidar”, yo no hago las cosas aposta simplemente y de manera involuntaria mi cerebro ha creado un sistema de defensa ya que vivo en mundo laboral hostil que ha echo que reaccione así, pero reconozco que es uno de mis primeros obstáculos a la hora de moverme en el mundo social que es donde yo creo que fallamos la mayoría en el lenguaje social y en los momentos de relación hipócrita que hay en los diferentes estados, laboral, familiar etc…
    Y ya no tengo más que decir.

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