No me chilles que no te veo

Me estoy acordando de una película de los años ochenta del pasado siglo, que bajo el título No me chilles que no te veo contaba en clave de humor las peripecias de dos hombres, uno era ciegofoto-ciegos-y-sordos y el otro sordo, que por circunstancias del destino no tenían más remedio que entenderse y colaborar. Al margen de la broma, hoy me ha venido a la cabeza el título porque de algún modo refleja lo que nos sucede a las personas con síndrome de asperger (autismo nivel 1) cuando intentamos vivir de forma normalizada, que yo llamaría de forma camuflada, en una sociedad que no comprende que bajo un aspecto físico de normalidad se esconda una dificultad para entender a los demás y para hacerse entender por ellos.

Hablaría de frustración, hablaría de angustia, y hablaría al fin de tristeza. La persona pasa de un nivel a otro conforme se hace más importante el interés por comunicar, y conforme es más sensible la pérdida de relaciones sociales, emocionales o familiares. Y por último se concluye con frecuencia en la soledad y la desesperanza. Uno sabe que esto es así y uno sabe en tu fuero interno que esto no va a cambiar. Hay una razón para ello, al menos desde mi punto de vista: porque el interlocutor no cree que tengas dificultades.

Antes de seguir con mi escrito quiero perfilar que me estoy refiriendo a personas con asperger que aparentemente llevan una vida normal y de las que poca gente diría que tienen un TEA. La infancia quedó atrás, han accedido a la vida laboral y muchos tienen familia propia. Personas a las que sus parejas no creen, a las que sus hijos rechazan o a las que sus compañeros y jefes aíslan porque no han logrado entenderse. Personas, en fin que sufren muchas veces sin entender por qué ni para qué.

Recuerdo que, en mi juventud lejana, escuché en muchas aulas el consabido discurso de que el emisor del mensaje ha de asegurarse de que se ha entendido lo que se ha querido decir, y que es su responsabilidad comprobarlo. Ya saben, esto de que no se debe decir: no me estás entendiendo, sino no me estoy explicando. Por eso intento, obsesivamente, explicar qué he querido decir, cuando la comunicación se tuerce. Y además lo ilustro explicando mis sentimientos, y me enredo en un bucle de explicaciones. Debo decir que con frecuencia esto es peor porque todo se hace aún más farragoso y el interlocutor se pierde, con la mutua frustración añadida.

Dicho lo cual, quería hablar hoy de sentimientos. De la soledad que se siente cuando ves que dices algo, para ti importante, y que se malinterpreta. En ese momento tienes miedo a herir,  o a ser herido. A veces, ese miedo se convierte en realidad, en pérdida de relaciones, de amores o de amigos. Y te quedas solo, en medio de una nada emocional. Sufriendo, simplemente sufriendo.

No eres ni más listo ni más tonto que otro, ni más sordo ni más ciego que cualquiera, ¿o sí? Me pregunto: ¿cómo conseguir que un sordo se entienda con alguien que no oye y que no puede verle? ¿cómo conseguir que un ciego responda a gestos de alguien a quien no puede ver y que no le oye cuando le habla? Se me ocurre que nos quedan dos posibilidades: el tacto y el amor. El tacto como cercanía y contacto, tanto como ejercicio de la comprensión, la paciencia y la tolerancia; y el amor como amistad, cariño y complicidad.

Tal vez alguien pueda dar fórmulas mágicas. Yo, desde mi fracaso continuado de años, no puedo concluir más que en repetir que esto duele. Duele en el alma y hasta en el cuerpo, te deja solo, te priva de amigos, amores y familia. Y cansa tanto vivir detrás de esta pared de cristal…..

Quiero dedicar esta entrada a mi hijo Carlos que siempre me tranquiliza cuando me complico en la comunicación. El me dice que es difícil a veces entender qué cosas digo, por qué las digo y cuando las digo; sien embargo me consuela cuando me dice: ‘Mamá los que te conocemos ya te entendemos, tú eres así’ 

Carmen Molina

 

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s